Eres el lametón número:

sábado, 21 de abril de 2012

Y decidme...

¿Se puede ser protagonista y antagonista a la vez?


La respuesta la tenéis vosotras.
Por favor, nunca dejéis de creer en los cuentos de hadas. La mayoría de las veces, estos cuentos se disfrutan más si los miras como adulto, que si los miras con la mentalidad de un niño.


Y así el lobo se enamoró de Caperucita, y viceversa. Sólo se interesaban porque estaba prohibido, no podían enamorarse y ambos lo sabían. Pero eran unos jodidos masoquistas y se enamoraron. Al final murieron los dos, pero ¡qué cuernos! Fueron felices por un tiempo. 

(Versión M. Algún día escribiré esta historia y alguien la disfrutará. Principalemente, yo. Y alguien más también. Jum.)






M.

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